martes, 1 de abril de 2014

Educación, política y periodismo: carousel de locos.

Educación, política y periodismo: carousel de locos.

Autoeducación... libertad de pensamiento... cribar... mayéutica socrática... metacognición... investigación... autoconocimiento... autoaceptación... autogestión... amor propio... determinación... estudios autodidactas... psicología positiva... flujo... propiocepción...

Son muchas, muchas veces, las que he utilizado estas palabras. No solo en lo que, con mucha modestia, puedo detallar como descripción de las mismas según lo probado con mi propia existencia, sino también por el uso fluido y no forzado que les doy según el entorno en el que me encuentre y la situación de comunicación que viva en la instantánea del momento.

Conseguir un pensamiento libre y propio a día de hoy, es muy difícil. La educación pública está jodida. Y la democracia, además de pervertida y deshumanizada, secuestrada por los bancos.

Desde muy pequeño, soñaba con estudiar en un templo de sabiduría y regodearme de libros. En pocas palabras: estudiar en una universidad. (Claro que, antes de conocer F1 Hero). 

Esa ilusión se acabó hace tiempo. Desde lo 19 años, tengo en claro que la universidad no me es más que una academia de pluripolitécnica selectiva, al servicio de los financieros. 

¿Que por qué lo llamo pluripolitécnica selectiva? Es... algo singular. 

Pluripolitécnica es un término acuñado, pero denotativo. Ten ambas cosas en cuenta.

Dicho esto, diseccionemos partes: 

Técnica (Sustantivo): En este respecto adquiere el significado de persona o grupo de personas con conocimientos específicos (que imparten y enseñan).

Poli- (prefijo [en este caso interfijo]): Significa "muchos". Va unido a técnica, por lo que juntos y unidos quieren decir: "muchos conocimientos específicos, asociados de una especialidad, arte u oficio".

Pluri- (prefijo): Significa pluralidad, ser más de uno. Parece redundante con el prefijo anterior, pero no lo es. Evoco que hablo de universidades en general. Y no hay un solo campo o facultad de especialización. Hay muchos: Física, Matemáticas, Periodismo, Artes, Historia, Ingeniería, Medicina, Química, Filosofía... de ahí este prefijo.

La clave de todo es la enseñanza de conocimientos específicos. Y es ahí donde me hago la pregunta... ¿Se nos enseña y se nos educa para movernos con simplicidad en el mundo, vivir mejor y ser más quien se es a través de todo lo que abarcamos en nuestro proceso vital e intelectual? ¿O se nos enseñan conocimientos estériles de infogestoría que no podemos sumar ni aplicar a nuestras capacidades o cotidianidad de nuestras vidas, a la vez que ésas mismas enseñanzas están enmarcadas dentro de un programa selectivo a los intereses del poder? (Con ello, se incapacita el pensamiento divergente, se aliena la excelencia personal y se marchita la independencia intelectual).

Yo creo lo segundo a partir de una recreación, pero no afirmo nada con contundencia. Me guardaré esa recreación por el momento. Si tienen interés en saberlo, siéntete bienvenido de preguntarme cuando gustes.

Y selectiva... (sí, no me he olvidado) te pondré un ejemplo situacional. Me basta con sólo uno. Allá que voy con el. Calza zapatos, une puntos y ata cabos, que tienes empatía de sobra para eso.

Imagina que te acabas de graduar de Ciclo Superior. O de Bachillerato. Con honores. Pero sólo trabaja tu madre (o tu padre), y vives con 650-800 euros al mes. Quieres estudiar en la Universidad Autónoma de Madrid. O en la Universidad de Granada. O en la Universidad de Sevilla. O en la Universidad de Barcelona. No importa. Eres una persona que se preocupa muy mucho de su educación, y quieres estar en universidades de las que hayas investigado raíces o causas fundamentadas de su actual prestigio. (Por ejemplo, quieres estudiar Letras Hispánicas y te enteras por investigación de que en la Autónoma se encuentra dando clases el catedrático Pablo Jauralde Pou, el mejor quevedista del mundo. Y por ello como uno de los muchos motivos que puedas encontrar, quieres estudiar allí). 

No contemos que además de tener carencias económicas, tienes discapacidad física. O psíquica. O sensorial. O las tres cosas juntas. Necesitas de apoyo. Las clases son de más de 80 personas, y no hay tutoría ni ayuda orientativa. Cómo no, quieres informarte. Pero el tiempo pasa. No tienes internet para informarte, desconoces dónde estás y dónde acudir, y el dinero apenas te llega para pagarte el piso de estudiantes más modesto. 

Es obvio que en una situación así, lo tienes mucho más difícil que una persona que viene de buena familia, tiene los detalles cubiertos y tiene dinero. No va a ser tu inteligencia lo que te ayude, sino tu habilidad para adaptarte a un estilo de vida pegado (que no vocado) a los libros a tal punto que los aprobados serán los tiranos de tu seguimiento en cursar estudios de universidad. No se puede pretender estudiar bien si estás bajo la constante obligación y presión de aprobar los exámenes, tiranos dictadores de tu continuidad en la carrera universitaria que cursas. Lo que realmente aprendes y te hace ser más quien eres o te ayuda a vivir mejor, poco importa. Espero equivocarme.

Todo este trasfondo se puede resumir en una frase: si la educación y el acceso depende de los financieros, este país se irá, de forma inexorable, a la mismísima mierda.

¿Comprendes ahora por qué la universidad me parece una pluriplotécnica selectiva en vez de un templo de sabiduría?

Sumemos más. Me he dejado en el tintero los medios de comunicación. 

Varios medios de difusión importantes están manipulados. Y eso no es ningún secreto. Es algo que se puede atestiguar en la cuentas del PP (las cuales andan sueltas por la red, debido a que un anónimo las público en una recopilación desde 1990 hasta 2013). Desde La Razón, hasta ABC, pasando por El País, el Mundo y TVE. 

El periodismo es algo que se encuentra en decadencia y confusión por la manipulación sistemática. Y la manipulación se siente. Se ve. Y está ahí. Periodismo y sus sinónimos o variantes, son nombres que a mi parecer, se asocian bastante a la política con sus más y sus menos. Y para ver manipulación con una claridad meridiana, les invito a que busquen por Google la Tesis de Máster que Julio Somoano (actual Director de TVE) presentó en el año 2005, en la Universidad de Barcelona, creo. Se puede encontrar en formato PDF. Recomiendo su lectura.

Lo escalofriante del asunto para el periodista, profesional de letras digno y relevante donde los haya, es que éste necesita de su independencia en la profesión. Es su garantía de futuro más viable. Y cuando varios se hacen dependientes de una revista o canal televisivo, con estos a su vez de un partido político, varios periodistas se hacen dependientes. Pierden su credibilidad. Y son prescindibles. En cuanto a los independientes, muchos son despedidos. Recordemos el caso de Canal9 o los EREs en TeleMadrid. Presiento que varios de ellos han de hacer un máster, perfeccionarse, o estudiar por su cuenta. Lo seguro es que volverán a buscar trabajo, sin importar las expensas de la progresiva dificultad que supone subirse al tren del empleo. Por favor, pido tu corrección si estoy equivocado. Lo que has leído en este párrafo es una mera deducción con ciertos fundamentos de los que no estoy del todo bien informado. En todo momento soy subjetivo, ya que mi entrada es una opinión personal.

Como consecuencia de la manipulación informativa y mediática, nosotros como sociedad, asumimos y aceptamos las barbaries que suceden por este país. Se ven como normales varias atrocidades: desde los desahucios hasta la valla de Melilla, pasando por la vulneración del Estado del Bienestar y los Derechos de los Trabajadores. 

¿Que sentimos indignación (pero no actuamos)? Bueno, eso me es prueba de lo bien que nos va todo a pesar de las dificultades. O que al menos, no tenemos apenas cabos sueltos. Como dijo Victor Hugo: «Entre un gobierno que no lo hace bien, y un pueblo que lo permite, hay cierta complicidad vergonzosa».

Es una barbarie. Y me es una barbarie porque se están destruyendo los principios básicos de una civilización que lleva siglos de evolución. No hemos aprendido a vivir en conjunto como humanidad, aún con todos los grandes avances tecnológicos y científicos. Como espectador del mundo al que pertenezco, veo una sociedad con mucha técnica, y poca sabiduría. Muchos de nosotros sabemos hacer muchas cosas sin saber vivir. 

José Luis Sampedro define con maravillosa precisión y sabiduría, lo que este servidor sin más estudios que los vitales, intenta transmitir: «La opinión pública es opinión mediática creada por la educación y por los medios controlados por el poder económico. Y en segundo lugar, el poder existente domina los medios de información e inculca a la gente las ideas a través de ellos. La democracias son falsas, porque no hay demócratas, se hace lo posible por educar y formar impidiendo el pensamiento libre».

Lo que yo pueda decir no es cosa que no se haya dicho y visto ya. Sólo me queda abrirles la puerta a usar Google e investigar sobre el pensamiento crítico. Y les invito también a que investiguen y emprendan sus propias tareas autoeducativas en aquello que los hagan ser más ustedes mismos.

Déjolo todo a vuestra elección y conciencia. Muchas gracias.


-Cristianluisceluix-

-Cristian Luis Campoy-

sábado, 8 de marzo de 2014

Gracias, IES Saladillo.

Dejemos en claro una cosas.
El haber recibido una beca que he empleado con fines que no comentaré en esta entrada, no es una suerte. Es una putada en toda regla. Una de tantas cargadas a mis espaldas.
Antes de pasar a comentar mi situación, decir que conozco de un compañero de clase en el instituto donde cursé Bachiller, que recibió (nos lo dijo a varios compañeros) un total de 2.400 euros aproximados de beca. A esa persona en cuestión, le quedaron siete de nueve asignaturas. Quedaos con estos datos.
En Ciclo Superior, sólo duré tres meses, abandonando el curso por circunstancias lamentables que representan una de las muchas injusticias que he sufrido como estudiante, pero que también me guardaré. Cuando pedí que me dieran de baja, la secretaria que me atendió me dijo que se me daría dicha baja una vez dejara de asistir.
Dicho y hecho. Tras el 18 de diciembre, no volví a poner pie en una escuela que me ha enseñado a ser productor y consumidor; una herramienta al servicio del sistema y de las máquinas informáticas, carente de convicciones propias.
En mayo, recibí entonces un par de becas.
Vaya, qué suerte ¿no? ¡No hago nada y recibo becas! ¡Dos! ¡Dos a comparación de cero recibidas en los cursos de Bachiller, donde me gradué con honores y no recibí un céntimo!
Pues no.
Para recibir la beca, se me ha contado como alumno hasta el final del curso CFGS DAM 2013-2014. En otras palabras, según los papeles, he cursado el curso completo. Y he suspendido, porque no me he presentado a nada que tenga que ver con todo lo posterior al primer trimestre.
Resumiendo: no me dieron de baja.
Resulta que si yo decido embarcarme en un Grado Medio, en un Grado Superior, en una Carrera Universitaria, o en cualquier proyecto de enseñanza reglada respaldada por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, lo hago en condición de REPETIDOR, lo cual se traduce a que no recibo ninguna beca, independientemente de la nota de curso que tenga.
En última, esto quiere decir que sólo puedo permitirme hacer un año de carrera, independiente de si la universidad es presencial o no (y por motivos económicos, sólo puedo acudir a las no presenciales). Porque el dinero que yo ponga para mi primer año de carrera... sólo me da para eso. Un año. Para el segundo, no tengo recursos.
La cantidad que yo he recibido entre las dos becas no superan juntas las cuatro cifras a diferencia del compañero que comenté en la introducción.
¿Que puedo poner solución a esto? Claro. Una de ellas consiste en sacar matrícula de honor en todas las asignaturas en mi primer año de carrera. De manera obligatoria. Esto causa que durante mi segundo año esté exento de tasas, y en mi segundo año, como ya no soy repetidor, pues sí puedo recibir becas. Y he de ir aprobando los cursos restantes sí o sí. Por otro lado, puedo hacer Ciclo Superior siempre y cuando no me exijan comprar cosas que vayan más allá de los 100 € y el módulo esté en Algeciras (y a ser posible, sólo por el norte de donde vivo, a unos 3-4 kilómetros de distancia máximo).
También podría buscar trabajo.
Pero la cuestión es la siguiente.
Mientras muchos tienen puesto el piloto automático y cursan universidad o Ciclo inmediatamente después de Bachillerato (en el caso de estudios universitarios o materiales de Ciclo, estos les son pagados por sus padres u otros familiares en muchos casos), yo tengo que gastar un dinero para acceder a eso que llaman educación pública. Dinero que en última realidad, como gasto, es la cantidad de tiempo empleado de mi vida que he tenido que gastar para obtener poder adquisitivo que me permita acceder a esos recursos que dicen ser "públicos y de calidad", a los que "todos", según la Constitución Española, pueden acceder en igualdad de condiciones.
Lo que ando haciendo ahora me lo pago yo. Y gracias a esa beca, así como a los artículos que he vendido a diversas personas. Mi familia no me puede ayudar, porque nos dedicamos a sobrevivir con lo que buenamente tenemos.
Y vengo sufriendo este tipo de cosas antes de que las Leyes de Wert de cara a la Educación entrasen en vigor.
Como dije en su momento, volver a cursar estudios reglados implica, para mí, aceptar la autoridad de un sistema educativo ineficaz, con todas sus arbitrariedades, tropelías de una autoridad malentendida y barreras impuestas hacia los desfavorecidos, quienes son silenciosamente segregados, mientras que a su vez les son coartados su derecho a una educación.
Es sometimiento.
Es sumisión.
Es caer, sin quererlo, en un estado de apocamiento por volver a quebrantar lo poco que te queda de integridad en la forma de aceptar una limitaciones que no son reales (algo en lo que se cae aceptando, por ejemplo, que no eres capaz de ser feliz por ti mismo si no profesas una religión cuando tú te consideras capaz de ser feliz por tu propia mano).
Es dejar que te aplasten.
Es ponerte de rodillas en son de asumir tu propia incapacidad de ser profesional por ti mismo, y que dependes de un sistema de enseñanza ─que sirve a los intereses de quienes nos gobierna─por muchas barreras (¡y vaya barreras si no eres neurotípico, chico/a!) que te haya puesto dicho sistema.
Es condenarse a vergonzosa inacción, producto de una humildad sumisa e hipócrita en detrimento de un odio y arrogancia honesta que alimenta la osadía.
Es reconocer de nuevo el dolor de ser golpeado y abusado por la mano que representa las arbitrariedades del sistema, para luego pedir tú mismo perdón hacia la otra mano de la misma, a cambio de aceptar la humillación, y la situación de exclusión, pobreza y marginación que ésta te ha impuesto, y de que en todos tus procederes has estado equivocado, por lo que has perdido tiempo de tu vida haciendo cosas por ti.
Es volver a dejarme en manos de un sistema que me educa en el miedo y la competitividad, y me vuelve alguien pelele dependiente de otros. Volver a un sistema en donde hay profesores que parecen no darse cuenta de lo violento que es catalogar como "ausencia de interés", "retraso en el aprendizaje", "trastornos de esquizofrenia" o "trastorno de hiperactividad" a saludables acciones autoterapéuticas (y defensivas) que presento contra el desagradable artificio educacional que se me impone. O de considerar una patología mi propia personalidad, o el acto de intentar crear un videojuego con 13-14 años.
Y yo sencillamente no voy a pasar por eso. Tengo la determinada intención de vengarme del sistema educativo en la forma de no depender de el para llevar una vida sana, completa, profesional y superada, porque hay heridas que no serán cicatrizadas hasta que no consiga tal fin. Heridas que vienen de varias putadas recibidas durante toda mi experiencia como alumno de escuelas regladas, a excepción de mi época de Educación Infantil. Considero que no tengo por qué dar el paso ni perdonar. Mi inteligencia prístina, esa que tenemos todos de niños, fue aplastada por la sociedad, y castrada por la educación. Esto no es mera negación. Es aprender a tener el hábito de no arrodillarse a la injusticia, de aprender a decir NO a quienes y en donde han abusado de uno, y de recuperar el futuro que se me ha robado... por mi propia mano. Cuando tengo miedo, leo. Cuando quiero ayuda, investigo. Si me dedico a esperar la ayuda de otros, de hacer que la prosperidad de mis proyectos queden a merced de terceras personas que me ayuden incondicionalmente por sí mismos (sean amigos o no), o a conseguir un futuro mediante una carrera universitaria, o un Ciclo Medio o Superior (o cualquier otra forma de Educación Formal que involucre enseñanza tradicional), moriré como un perfecto imbécil.
No estoy dispuesto a renunciar a lo poco que me queda de libertad y de integridad. La escuela... me ha vuelto un incapaz. Y me ha abandonado a mi suerte.


-Cristianluisceluix-

-Cristian Luis Campoy-

martes, 4 de marzo de 2014

Democracia española (2014).

Una pequeña reflexión matutina me ha hecho elucubrar que la situación de desamparo que azota España día a día en esta actualidad tan contemporánea en la que vivimos, no posee a nuestros gobernantes como primeros culpables. Al fin y al cabo, ellos están haciendo un buen trabajo en concordancia a sus objetivos. 

Sí. Digo de nuevo para el incrédulo: nuestros políticos están haciendo muy bien su trabajo. Déjenme dilucidar si aguardo conmigo dicha habilidad elocuente.

Nuestros políticos lo están haciendo muy bien, valga la redundancia. ¿El qué? ¿El sacar a España de la crisis? No, para nada. Ese nunca fue su objetivo real. El Partido Popular en sus organigramas continúa con el funcionamiento de un proyecto político al que yo llamo "de contrarreforma". Llámolo así por dos razones de simple lógica divergente: Uno, porque desmonta el sistema establecido que nos ayuda a vivir una vida digna como ciudadanos. Y dos, porque se desdibujan los principios básicos de una civilización. Basta con hacer retrospectiva en el modo de vivir de los Griegos en la Edad Antigua y contemplar cómo a lo largo de estos últimos 2000 años no hemos aprendido a vivir en conjunto y armonía, y se ha potenciado tal vez, nuestra individualidad egoísta (que no independencia propia).

Desmontan la educación... desmontan la sanidad... se ahogan varias PYMES... disminuyen los emprendedores... aumentan los desahucios... se limita a la gente pobre más honrada que busca cambiar su situación... Todo eso y más para los intereses del capital, que es para lo que nuestros políticos están; la misma razón de por qué no haya un solo corrupto en este país que esté en la cárcel si exceptuamos al señor Bárcenas.

En última consecuencia de todo, la culpa es de la gente. De todos nosotros como pueblo. Cuando se aprecie la autodidactía; cuando se tenga un pensamiento propio fuera de marcos y de términos ensufijados por "-ísmo(s)" (si se toman estos a modo de dogmas); cuando se nos enseñe que hay múltiples respuestas para conquistar un objetivo; cuando el pueblo grite "¡menos fútbol, más educación!" y "¡menos telebasura, más cultura!" y lo busquen estar, acaecerá el día en que estos problemas se solucionen de raíz; un pueblo así no permitirá que un conciliábulo de expoliadores hijosdeputa cualquiera los dirija. Mientras no sea así, nos va a sacar del agujero nuestra puta madre.

En lo que se refiere al despertar de la gente, dejo una semilla de esperanzas cuasimuertas; la solución para un gobierno bananero de izquierda que piensa y actúa como los de derechas es uno de derechas que ni actúa ni piensa como los de izquierdas.



-Cristianluisceluix-

-Cristian Luis Campoy-

domingo, 9 de febrero de 2014

Mal cristal fucsia.

No nos han enseñado a amar, por eso la infidelidad suele verse como una mala sorpresa a la que no estamos preparados.

No hemos aprendido a amar, por eso somos más de compromiso en la pareja que de comprensión.

No hemos buscado amar, por eso el amor lo vivimos como una posesión en vez de como apreciación.

No nos han ayudado a ser amar, por eso nos centramos en infundir de amor a nuestra pareja en vez de ser con los nuestros más quienes somos.



-Cristianluisceluix-

-Cristian Luis Campoy-